FIDE - Fundación Iberoamericana para el Desarrollo

7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

Con este objetivo la comunidad internacional se comprometió, antes del 2015, a

- incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales e invertir la pérdida de recursos del medio ambiente,

- reducir a la mitad el porcentaje de personas que carezcan de acceso sostenible a agua potable

- y haber mejorado considerablemente, para el año 2020, la vida de por lo menos 100 millones de habitantes de tugurios.

Situación mundial del medio ambiente


Sostenibilidad significa mantenerse en el tiempo; sin embargo, en los últimos 20 años, se ha acabado con casi un tercio de la biodiversidad que albergaba el planeta.

Es necesario un cambio en el modelo de desarrollo para que se respete la naturaleza y permita un reparto justo de la riqueza y los recursos. El abuso sin control de los recursos naturales, como si fueran infinitos, generalmente por parte de los países más ricos, trae consigo una serie de consecuencias que afectan a toda la humanidad, especialmente, a los países en desarrollo:

  • el acceso a la energía es uno de los elementos más definitorios en la diferencia entre los países ricos y los empobrecidos. Los mil millones de habitantes más pobres del mundo no tienen acceso a suministros habituales de energía.
  • en los países en desarrollo, la obtención de energía va ligada al consumo excesivo de madera, con talas indiscriminadas que suponen la desaparición de las grandes masas forestales y el desarraigo de las poblaciones indígenas que habitan en estos bosques, al tener que abandonarlos
  • en los países ricos el consumo de combustibles no renovables es cada vez mayor, lo que supone un aumento en las emisiones de los gases de efecto invernadero, que generan el cambio climático
  • el cambio climático está provocando el aumento de la inestabilidad climática; cada vez son más frecuente las grandes tormentas y fenómenos climatológicos devastadores, que afectan principalmente, y de manera más grave, a los habitantes de los países en desarrollo
  • la sobreexplotación de los recursos marinos, lo que lleva al agotamiento de las reservas pesqueras y a la amenaza del hambre y la pobreza para numerosas poblaciones en los países en desarrollo que viven de la pesca
  • el acceso a agua potable y saneamiento: más de 2.400 millones de personas no tienen acceso a saneamiento adecuado y 1.000 millones no tienen acceso al agua potable
  • casi la mitad del suelo destinado a la agricultura en los países en desarrollo está seriamente amenazado por la degradación medioambiental
 

Saneamiento y tugurios

La consecución de la meta que pretende reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso sostenible a agua potable y saneamiento básico, va a exigir un inmenso esfuerzo.

Se prevé que para el 2015 haya todavía más de 2000 millones de personas sin acceso a saneamiento, lo que dejaría lejos el cumplimiento del objetivo. En el caso de África Subsahariana, desde 1990, ha aumentado el número de personas sin dicho acceso hasta los 440 millones de personas.

En el caso de la mejora de las condiciones de vida de los habitantes de los tugurios, el creciemiento de las ciudades está dificultando la mejora de las condiciones de vida con la rápidez necesaria para alcanzar la meta .

En la actualidad, casi la mitad de la población mundial vive en ciudades, y en los próximos años está previsto que ese procentaje siga aumentando, principalmente en África y Asia.

En el año 2005, uno de cada tres habitantes de las ciudades vivía en tugurios, careciendo al menos de un saneamiento adecuado, un suministro correcto de agua, una vivienda perdurable o un espacio habitabvle adecuado.

 

Desforestación y biodiversidad


Cada año, desde 1990, se está produciendo un descenso anual de un 0,2% de la superficie forestal a nivel mundial, principalmente por la conversión de esta superficie en zonas de cultivo en los países en desarrollo. Esta creciente desforestación implica no sólo la pérdida de biodiversidad, sino que incide directamente en el cambio climático.

Por otro lado, se ha producido un aumento de áreas forestales en zonas de Europa, Norteamérica y Asia; sin embargo, mientras crecen las reforestaciones, se están perdiendo los ecosistemas forestales antiguos. Además, tres cuartas partes de las reforestaciones tienen carácter productivo, asociado al sector maderero y de la fibra.

Para poner freno a la pérdida de biodiversidad global, la comunidad internacional ha aumentado el número de áreas protegidas, aunque no todas están administradas eficazmente. Por desgracia, esta medida no es suficiente para reducir de manera significativa el número de especies extinguidas. Especialmente preocupante es la situación de los mares, ya que al ritmo actual sólo es sostenible la explotación del 22% de las poblaciones de peces.

 

Efecto invernadero


El aumento en el consumo de energía ha llevado consigo el aumento en investigación y desarrollo de energías limpias y renovables; sin embargo, estas energías sólo representan el 0,5% del total de energía consumida en el planeta.

Por el contrario, el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, está originando cambios en el clima del planeta, provocando:

  • la subida de las temperaturas medias
  • el aumento de la inestabilidad meteorológica
  • la escasez de agua dulce
  • la menor probabilidad de lluvias, que conducen a un descenso del rendimiento agrícola y la disminución de alimentos.

 

¿Qué podemos hacer?

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